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- Cómo hidratarte correctamente
La baja humedad dentro de la cabina puede provocar sequedad en los labios, la garganta y los ojos. Conoce cómo mantener una hidratación adecuada antes, durante y después de un vuelo largo, qué bebidas elegir y qué recomendaciones seguir para viajar con mayor comodidad.
La hidratación es fundamental para el funcionamiento normal del organismo, tanto en tierra como durante un viaje aéreo. Sin embargo, cuando pasamos muchas horas viajando, podemos modificar nuestros hábitos habituales y olvidarnos de beber agua.
La humedad relativa dentro de un avión suele encontrarse entre el 10 % y el 20 %, un nivel inferior al de muchos espacios interiores. Este ambiente puede provocar sequedad en los labios, la garganta, la nariz y los ojos. Aunque estas molestias pueden resultar incómodas, no necesariamente significan que estés deshidratado. Por eso, mantener una hidratación adecuada durante el vuelo consiste en beber líquidos según tus necesidades, sin consumir cantidades excesivas de agua.
Una de las preguntas más frecuentes entre los viajeros es cuánta agua tomar en un vuelo largo para mantenerse hidratado. No existe una cantidad exacta que funcione para todas las personas. Las necesidades de líquidos pueden variar según la edad, el estado de salud, la alimentación y las actividades realizadas antes o después del viaje. Lo recomendable es beber agua regularmente, prestar atención a la sed y evitar pasar demasiadas horas sin consumir líquidos mientras estás despierto. También puedes llevar una botella reutilizable vacía y llenarla después del control de seguridad, cuando las instalaciones del aeropuerto lo permitan.
Organizar tu consumo de agua en las distintas etapas del viaje puede ayudarte a mantener una rutina de hidratación sin complicaciones.
: Durante las horas previas al vuelo, bebe agua con normalidad y procura mantener una alimentación equilibrada. Puedes incorporar frutas como naranja, sandía o melón, además de verduras que aportan agua de manera natural. No es necesario beber grandes cantidades justo antes de embarcar. Lo importante es comenzar el viaje con una hidratación adecuada.
: Mantén agua a tu alcance y bebe pequeñas cantidades a lo largo del trayecto, según tu sed y tus necesidades. Si realizas un vuelo nocturno, no necesitas interrumpir constantemente tu descanso para beber. Puedes retomar tu consumo habitual de líquidos cuando despiertes. También es recomendable limitar el consumo excesivo de alcohol, ya que puede favorecer la pérdida de líquidos y afectar el descanso.
: Al llegar a tu destino, continúa bebiendo agua con normalidad y adapta tu consumo según las actividades que realizarás. Si visitarás un lugar con temperaturas elevadas o tienes planificadas actividades físicas, probablemente necesitarás aumentar tu ingesta de líquidos. Descansar adecuadamente y mantener una alimentación equilibrada también contribuye a recuperar tu rutina después del viaje.
El agua es una de las mejores alternativas para mantener una hidratación adecuada durante un vuelo largo. Sin embargo, no es la única opción. Las infusiones, la leche y otras bebidas sin alcohol también aportan líquidos al organismo. En cuanto a los alimentos, las frutas y verduras con alto contenido de agua pueden complementar tu hidratación. ¿Puedes tomar café durante el vuelo? Sí. En cantidades moderadas, el café también contribuye a la ingesta de líquidos. No obstante, si quieres descansar, considera reducir su consumo para evitar que la cafeína altere tu sueño.
Además de mantener una adecuada hidratación en el avión, existen otras medidas sencillas que pueden ayudarte a sentirte más cómodo durante el trayecto.
Estos consejos pueden ayudar a reducir las molestias asociadas con la baja humedad de la cabina, aunque no reemplazan la ingesta adecuada de líquidos.
No existe un intervalo obligatorio para beber agua durante un vuelo. La frecuencia depende de tus necesidades personales y de los líquidos que hayas consumido previamente. Una buena alternativa es mantener agua disponible y beber regularmente mientras estés despierto, sin esperar a sentir una sed intensa ni obligarte a consumir cantidades excesivas.
Para la mayoría de las personas sanas, beber agua y mantener una alimentación habitual suele ser suficiente. Las bebidas con electrolitos pueden ser útiles cuando existe una pérdida importante de líquidos, por ejemplo, debido a sudoración intensa, vómitos o diarrea. Sin embargo, no son necesarias únicamente por pasar muchas horas en un avión.
El café contiene cafeína, que puede producir un efecto diurético leve. Sin embargo, cuando se consume con moderación, también aporta líquidos y puede formar parte de la hidratación diaria. Si eres sensible a la cafeína o tienes dificultades para dormir durante los viajes, es preferible moderar su consumo, especialmente en vuelos nocturnos.
La sed intensa, la orina oscura o escasa, los mareos y la fatiga pueden ser señales de una hidratación insuficiente. Sin embargo, estos síntomas pueden tener distintas causas. Si experimentas mareos intensos, confusión o malestar persistente, solicita asistencia médica. Recuerda que tener los labios o la garganta secos durante el vuelo no significa necesariamente que tu organismo esté deshidratado.
Aprender cómo hidratarte correctamente durante un vuelo largo te permitirá incorporar hábitos sencillos para viajar con mayor comodidad. Beber agua según tus necesidades, elegir alimentos equilibrados y limitar el exceso de alcohol son algunas recomendaciones que puedes aplicar antes, durante y después del trayecto. Prepara lo que necesitas con anticipación, presta atención a las señales de tu cuerpo y concéntrate en disfrutar del viaje y de todo lo que te espera en tu destino.