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- Problemas de presión en los oídos al volar
Los cambios de presión durante un vuelo pueden provocar dolor, molestias o sensación de oídos tapados. Conoce las causas, las técnicas que pueden ayudarte a aliviar estos síntomas y las recomendaciones para viajar con mayor comodidad.
Cuando un avión asciende o desciende, la presión del aire en la cabina cambia. Para adaptarse, el oído medio necesita equilibrar su presión con la del ambiente. Este proceso ocurre mediante la trompa de Eustaquio, un conducto que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz y la garganta. Si este conducto no logra equilibrar la presión con suficiente rapidez, puedes experimentar oídos tapados, dolor o una sensación similar a estar bajo el agua. En algunos casos, la diferencia de presión provoca una afección conocida como barotrauma del oído, que suele ser leve, pero puede requerir atención médica si los síntomas son intensos o persistentes.
Si sientes molestias durante el viaje, existen técnicas sencillas que pueden ayudarte a equilibrar la presión y reducir la sensación de bloqueo.
: Estos movimientos favorecen la apertura de la trompa de Eustaquio y permiten equilibrar la presión del oído medio. Puedes probar lo siguiente:
Estas acciones suelen ser especialmente útiles durante los minutos previos al aterrizaje.
: Otra técnica consiste en cerrar la boca, tapar suavemente las fosas nasales y exhalar con cuidado por la nariz. Esta maniobra puede ayudar a equilibrar la presión del oído medio, pero nunca debes soplar con fuerza. Si experimentas dolor intenso, detente y evita insistir, ya que una presión excesiva podría provocar lesiones.
Si buscas una solución para el dolor de oídos en avión, lo más importante es facilitar que la presión se equilibre de forma gradual. Aunque no siempre es posible prevenir las molestias, estas recomendaciones pueden ayudarte:
Prepararte con anticipación puede ayudarte a disfrutar de un trayecto más cómodo.
Viajar con congestión nasal, alergias o una infección respiratoria puede aumentar las molestias en los oídos. Esto ocurre porque la inflamación puede dificultar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio e impedir que la presión se equilibre correctamente. Si estás resfriado o tienes una infección de oído, consulta con un profesional de salud antes de viajar. Dependiendo de la gravedad, podría recomendarte posponer el vuelo. Evita automedicarte con descongestionantes, ya que no son adecuados para todas las personas y pueden tener contraindicaciones.
Los bebés y niños pequeños también pueden experimentar molestias durante los cambios de altitud. Como sus trompas de Eustaquio son más estrechas, pueden presentar mayores dificultades para equilibrar la presión. Durante el despegue y el aterrizaje, amamantar al bebé, ofrecerle un biberón o utilizar un chupete puede favorecer la deglución. En niños mayores, beber agua o masticar chicle, cuando tengan la edad adecuada, también puede ayudar. Si tu hijo presenta dolor intenso o molestias persistentes, consulta con su pediatra.
La sensación de oídos tapados suele desaparecer después del vuelo. Sin embargo, hay situaciones que requieren atención profesional. Presta atención si presentas:
Si experimentas pérdida auditiva repentina, vértigo intenso o sangrado, busca atención médica urgente.
En la mayoría de los casos, la sensación desaparece en pocos minutos o algunas horas, cuando la presión vuelve a equilibrarse. Si la molestia persiste, empeora o se acompaña de dolor, es recomendable consultar con un profesional de salud.
Durante el descenso, la presión del aire en la cabina aumenta y el oído medio necesita adaptarse. Si la trompa de Eustaquio no se abre correctamente, puede producirse una diferencia de presión que genera dolor o sensación de bloqueo. Por eso, tragar saliva y bostezar durante el aterrizaje puede ser especialmente útil.
Algunos tapones diseñados para viajes en avión incorporan filtros que ayudan a regular los cambios de presión. Pueden resultar útiles para ciertas personas, aunque no garantizan la prevención del dolor ni sustituyen las técnicas para equilibrar la presión.
Puedes intentar tragar saliva, bostezar o beber agua para favorecer la apertura de la trompa de Eustaquio. Evita introducir objetos en los oídos o realizar maniobras con fuerza. Si la molestia persiste, empeora o aparece pérdida de audición, busca atención médica.
Conocer las causas de los problemas de presión en los oídos al volar te permitirá anticiparte a las molestias y tomar medidas para reducirlas. Recuerda que bostezar, tragar saliva y mantenerte atento a los cambios de altitud pueden ayudarte a equilibrar la presión durante el viaje. Si experimentas síntomas intensos o persistentes, consulta con un profesional de salud antes de volver a volar. Cuidar tus oídos también es parte de disfrutar una experiencia de viaje más tranquila.